Oficios que desaparecen
Zapateros remendones, relojeros, sastres, afiladores… El mapa de los últimos artesanos que aún mantienen vivo el oficio tradicional en Barcelona.
Todos los artesanos
Cada ficha es un homenaje a quienes mantienen vivo un saber que se niega a desaparecer.
Afilador — Carrer de Verdi
Gràcia
Puesto de afilado ambulante que lleva 35 años recorriendo las calles de Gràcia. Josep, el afilador, usa una bicicleta adaptada con la muela de afilar. Con el silbato característico —tres notas que los vecinos reconocen—, anuncia su paso y afila cuchillos, tijeras, cuchillas de afeitar y herramientas de jardinería.
Cerrajería Artesana Sants
Sants
Cerrajería tradicional fundada en 1960 que fabrica y repara llaves, cerraduras y sistemas de seguridad artesanales. Josep Maria pertenece a la segunda generación de cerrajeros y aún trabaja el metal a mano, haciendo llaves para cerraduras antiguas que ya nadie fabrica. Especializado en restauración de cerraduras históricas de pisos del Eixample y fincas modernistas.
Colchonería Artesana Ciutat Vella
Ciutat Vella
Una de las últimas colchonerías artesanas de Barcelona, fundada en 1955. Hacen colchones a medida con muelles ensacados, lana virgen, algodón natural y crin. También restauran colchones antiguos y rellenan almohadas con pluma natural. En una era de colchones de espuma barata, aquí defienden el descanso de verdad, cosido a mano.
Dorador — Taller del Raval
Raval
Taller de dorado artesanal donde restauran marcos de cuadros, molduras, retablos y muebles con pan de oro de 24 quilates. Arnau, dorador de tercera generación, aplica pan de oro con la técnica tradicional: bol, mixtión, bruñido con piedra ágata. Uno de los pocos talleres de dorado que quedan en Barcelona. Trabaja para anticuarios, galerías y el Museo Nacional.
Encuadernación del Born
El Born
Taller de encuadernación artesanal fundado en 1985. Mercè restaura libros antiguos, encuaderna tesis, cuadernos y álbumes de fotos con técnicas tradicionales: costura cosida, tapas duras, dorados con pan de oro y papeles artesanales. Es de las pocas encuadernadoras que quedan en Barcelona.
Mercería La Confianza
Eixample
Mercería fundada en 1945 que sigue vendiendo botones, cintas, encajes, hilos, cremalleras y todo tipo de artículos de costura. Regentada por la tercera generación, mantiene los muebles de madera originales y los cajones etiquetados a mano. Un museo vivo de la costura donde aún encuentras aquel botón imposible que buscas.
Paragüería del Born
El Born
Una de las últimas paragüerías de Barcelona, regentada por la familia Soler desde 1970. Arreglan paraguas de cualquier tipo: desde los clásicos de tela negra hasta paraguas de golf rotos. También reparan bastones, sombrillas de terraza y toldos pequeños. Entrar aquí es como viajar a un siglo pasado, con paraguas colgando del techo y el olor a metal y tela.
Relojería Plaça Reial
Gotico
Relojería fundada en 1965 por la familia Martí. Hoy regentada por la tercera generación, especializada en reparación de relojes mecánicos, automáticos y de cuerda. También restauran relojes de pared y de pie. Un santuario del tiempo para los amantes de la relojería clásica.
Laboratori Analògic Gràcia
Gràcia
Laboratorio fotográfico especializado en revelado de carrete analógico en blanco y negro y color. Toni, el fundador, aprendió el oficio en los años 90 y se negó a cerrar cuando llegó lo digital. Hoy vive un renacimiento gracias a los jóvenes que redescubren la fotografía analógica. Revela, escanea y amplía en su cuarto oscuro con químicos y cubetas.
Sastrería Sant Antoni
Sant Antoni
Sastrería tradicional regentada por la familia Torres desde 1974. Especializada en arreglos a medida, confección de trajes clásicos y restauración de prendas vintage. Carmen, la sastra, corta y cose con patrones que aprendió de su madre y que ya no se enseñan en ninguna escuela.
Zapatero remendón — Calle Hospital
Raval
Pequeño taller de toda la vida donde arreglan cualquier tipo de calzado. Juan, el zapatero, aprendió el oficio de su padre en 1979. Repara suelas, cambia cremalleras, estira zapatos y devuelve la vida a cualquier par de zapatos por muy deteriorados que estén. Entrar aquí es viajar a otra época: huele a pegamento, cuero y tiempo detenido.